¡Muy buenas a todos!
En la entrada de hoy veremos el destino más impactante del Condado de Mayo.
Fui a Mayo a pasar un fin de semana y no me imaginé que allí iba a enamorarme de sus paisajes.
El pueblo en sí no tiene mucho que ver, tiene un puerto en el que compras pescado a los pescadores que legan con los barcos, un par de tabernas y un par de casas dispersas.
Mi sorpresa fue cuando se me alegró el fin de semana, puesto que me llevaron una tarde a ver Downpatrick Head, que son una serie de acantilados muy conocidos.
Estos acantilados son más agresivos que los Acantilados de Moher, puesto que aquí no hay vallas y el césped puede resbalar. En mi caso me recomendaron quedarme a una distancia prudente (hay una señal que lo indica) pero si eres una persona curiosa como yo, te acercarás un poco más para poder sentir bien la altura y ver lo que hay debajo. Da muchísima impresión, puesto que eres tu solo contra la fuerza de las olas que las escuchas como si estuvieran al lado y no a 60 metros aproximadamente por debajo de tí.
En la costa más septentrional de Irlanda del Norte, a unos 5 kilómetros del pueblo de pescadores de Ballycastle, se levanta uno de los islotes más singulares del litoral.


